Minería justa y transición energética: cómo incluir a las mujeres en la nueva economía del litio
María Pilar Eguren expone cómo la igualdad de género se ha vuelto un requisito para el desarrollo sostenible en la cadena minera global.
La demanda mundial de litio, cobre y cobalto se disparó más de 40 % este año, impulsada por la transición hacia energías limpias. Sin embargo, el sector minero sigue siendo uno de los más desiguales del planeta. En el Foro Global de Minería y Transición Energética 2025, celebrado en Canadá, se subrayó que solo el 15 % de los empleos técnicos en minería sostenible están ocupados por mujeres.
Como directora de programas de minería justa, sé que sin equidad no hay sostenibilidad. La exclusión femenina no solo reproduce brechas laborales, sino que debilita la gobernanza ambiental. En nuestros proyectos en Ecuador y Perú promovemos cooperativas mineras lideradas por mujeres, acceso a microcréditos verdes y certificaciones de comercio justo. Los resultados son claros: comunidades más estables, menos accidentes y mayor cumplimiento ambiental.
El reto es cultural y regulatorio. Muchos países aún asocian la minería a la fuerza física y al liderazgo masculino. Pero la minería moderna es ciencia, gestión y tecnología. Integrar a las mujeres en cada nivel de la cadena de valor no es un gesto simbólico, es una condición de competitividad internacional.
Si el futuro energético será limpio, también debe ser equitativo. La justicia ambiental empieza cuando la voz femenina entra en el debate minero.